::::: SITIO CREADO EN SAN CARLOS, MALDONADO- URUGUAY, EL 26 DE JUNIO DE 2006 :::::
 
 
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  NARRACIONES 2  
 

"LA HISTORIA DEL CABALLO VERDE"
 por Leonel Cugnetti Baldo

 
 a mi amigo de siempre Luis Enrique Zafaroni Bécquer

Un adolescente sol de primavera mitigaba el frío de una helada tardía, cuando mirando tras la ventana de dije a mi madre.
 - Mira mamá, el caballo de abuelito ha quedado verde, ¿será de comer tanto pasto?
 Mi madre miró tras los vidrios y me contestó:
 - Muchacho tonto, Pampero está como siempre.
 - Mi abuelo, miró también y le respondió:
 - Pero hija, Sebastián tiene razón. ¿Qué le pasa a mi tordillo que está extrañamente hermoso? ¡Sí hasta parece potrillo! Pero está verde, casi o más verde que el pasto. Mamá volvió a mirar hacia el potrero y nos contestó:
 - Ustedes están locos o me quieren enloquecer, ¿cómo va a quedar verde y potrillo, el pobre matungo?
 - Bueno, será de revolcarse en la alfalfa tierna, le manifesté.
 - Que alfalfa, ni que alfalfa, está igual que siempre.
 En eso entró mi padre que estaba escuchando desde el patio y mamá le pidió:
 - Nelson, mira el potrero ¿de qué color está el matungo de papá?
 - ¿Y de que color va a estar? - ¡Oh no, está verde! - Afirmó mi padre sorprendido.
 - Ustedes están locos o me quieren enloquecer.
 Hasta que de repente, en ese mismo instante, mi madre gritó:
 -¿Dónde se metió el tordillo?
 - Estaba comiendo, pero cada vez se veía menos. - Le comenté.
 - Quizás se está mimetizándo con la pradera. -Meditó en voz alta papá-, y tras él todos salimos rumbo al potrero.
 - Recorrimos y revisamos el cobertizo, el verde cercado pero el viejo matungo ya no estaba.
 Giré en redondo varias veces, después miré el cielo pero no vi nada.
 - Pobre mi viejo Pampero. - Exclamaba mi abuelo con los ojos llenos de lágrimas.
 - Creía que no pasaría este invierno, por eso lo tenía a maíz y en el potrero, pero esto no lo entiendo ¡no lo entiendo! - Repetía.
 Verlo llorar nos conmovió a todos; aún recuerdo que le dije:
 - No llores abuelito, el cielo de los caballos es una pradera verde y Pampero ha penetrado en su cielo.
 - ¿Y porqué yo no lo pude ver verde? - Preguntó mamá.
 - Tu abuela siempre decía, que ver lo milagroso es privilegio de algunos niños y de ciertos viejos, le respondió mi abuelo reponiéndose.
 - ¿Pero… Nelson también lo vio verde?- Insistía mi madre.
 - Yo no vi ningún caballo verde, creí que te estaban haciendo una broma y me sumé a ellos, sólo vi que desapareció repentinamente, le contestó papá.
 Mi padre que entonces era maestro, como también lo soy yo ahora, en ese tiempo estaba a cargo de la cercana Escuela de los Talas, nos pidió que no comentáramos nada de lo que habíamos visto. Nos explicó que nos llamarían supersticiosos y otras cosas más y que eso a él, más que a nadie lo podría perjudicar, pues quien no vio lo que nos tocó presenciar, seguramente no nos iba a creer.
 Convinimos hablar del hecho solamente entre nosotros.
 Pasó una semana más o menos y un día papá que es muy observador llegó con la novedad de que en el lugar donde vimos al tordillo por última vez, el pasto era más verde y más alto que en el resto del campo y él que es siempre muy moderado expresó:
 - Seguramente es el alma de Pampero que lo alimenta.
 Miramos desde la ventana y ciertamente en aquel lugar, un redondel de pasto muy verde resaltaba en la pradera.
 
 Cuando 12 años más tarde mi novia vino por primera vez a conocer el campo, le comentó a todos que cuando se casara iba a vivir en un paraje mágico.
 Recién entones me di cuenta de que ella había encontrado la palabra que nosotros nos habíamos negado a pronunciar o aceptar de aquel suceso que aún guardamos celosamente. Ciertamente, aquello fue una manifestación mágica o milagrosa, para demostrarnos la magnitud de nuestra ignorancia, frente a la inmensidad de los enigmas y los misterios que aún no ha descifrado el conocimiento humano.
 
 Han pasado más de treinta años. Mi abuelo se nos fue hace ya mucho tiempo, mis padres y nosotros seguimos viviendo en la misma hacienda.
 Mis padres ya están algo viejos y mis hijos terminando la escuela.
 Pero cada vez que miro ese manchón verde intenso que Pampero nos dejó como señal de despedida y que aún hasta hoy persiste, pienso que realmente el viejo matungo había penetrado en su cielo y creo que fue eso lo que ciertamente sucedió. Y lo recuerdo junto a mi abuelo, jóvenes y galopando.


“CON SU ALTEZA REAL LA GRAN COIMA ”

Fue un verdadero acontecimiento para Punta del Este, y eso que el balneario está acostumbrado a lo más espectacular, pomposo y exclusivo.

Pero lograr por primera por vez en la historia de los tiempos, que la prensa tuviera acceso a la majestuosa mansión donde la célebre soberana reside, en el mismo corazón de nuestro principal balneario, se constituyó en el suceso mundial más trascendente y comentado de todos los tiempos.

- Los medios de prensa locales y los corresponsales de la prensa internacional, particularmente la porteña, se congregaron a la espera de aquella inusitada conferencia que la famosa y escurridiza S.A. Doña Coima se dignaba a conceder por primera vez en los anales de su prolongada existencia. Periodistas, camarógrafos y fotógrafos se aglomeraban en las inmediaciones del Palacio, desde tempranas horas de la mañana.

Cada medio de prensa dio su particular versión del acontecimiento, pero nosotros transcribiremos fielmente las declaraciones del periódico Resumen Fernandino, considerado un órgano imparcial y moderado.

La entrevista que fue publicitada con grandes titulares en todos los medios de prensa; en Resumen Fernandino, el reportaje comenzaba así:

- En esta oportunidad tenemos el placer de entrevistar a la personalidad mas ampliamente conocida y renombrada, nos referimos a Su Majestad, la popular Doña Coima, a quién en primer término otorgaremos un espacio para que salude a nuestros lectores.

- Inicialmente debo expresar el gran honor que es para mí, poder dirigirme por primera vez en mi larga y azarosa existencia, en forma pública y hacerlo para la infinidad de lectores de este aureolado, brillante y prestigioso medio de prensa...

- Debo reiterar, perdón por ello, pero yo, por naturaleza soy muy reiterativa,... decía que ésta es la primera oportunidad que en toda mi universal y prolongada regencia, que permito que me entrevisten directa y públicamente.

Y lo he concedido, pues hasta éste preciso momento me sentía postergada, excluida y relegada hasta por mi extensa y prestigiosa clientela. Debo confesar que a veces me siento utilizada pero jamás reconocida, usada pero nunca declarada, como si yo, personalmente fuese un pecado o una falta.

- ¿Y como se definiría a sí misma S.A. Doña Coima?

- Yo especificaría que soy como un instrumento o una herramienta antiburocrática de uso cotidiano y habitual en el universo; para lograr objetivos en forma rápida y concreta.

- Volvió a insistir en su condición de universalidad.

- ¡Lógicamente que sí! ¿ O acaso alguien puede pensar que yo soy una entidad autóctona, un fenómeno accidental, ocasional o esporádico?

- ¡Cómo ya le reiteré, mi reputación es de muy larga data!

- Le digo más, le puedo asegurar que no hubo época en la historia de la humanidad donde yo no haya estado presente, salvo circunstanciales excepciones.

-¡Diríamos nosotros, honrosas y gratificantes excepciones!.

- Veo que a pesar de vuestra aparente urbanidad y los elogios de la presentación, ustedes son muy discriminativos y me están censurando, cosa que yo no lo merezco, pues apenas soy el cauce por donde se encaminan todos los grandes afanes; de quienes requieren de mis influencias, de mi talento y de mi ingenio.

-¿Pero siempre quienes utilizan sus influencias lo hacen para alcanzar provechos personales en detrimento del bienestar general?

- No todo es tan así y tampoco creo que buscar el beneficio personal o individual, sea algo reprobable, le pongo un pequeño ejemplo, el portero de un policlínico tiene prohibido dejar pasar visitas, pero hay necesidad de ver a un ser querido que sufre y está solo, entonces ahí entró yo, pongo unos billetes en el bolsillo de ese portero y paso a confortar al paciente que sufre.

- ¿No le parece injusto que quienes no tengan billetes para darle a ese funcionario no puedan pasar?

- Ese es vuestro descomunal y grave error. Eso ya no es culpa nuestra. Yo Doña Coima no soy responsable de la las carencias o debilidades humanas. Mi finalidad es otorgar ventajas, provechos o beneficios a quienes requieren de mi asistencia, para alcanzar sus sueños, intereses, ambiciones o esperanzas.

- Pero hay quienes se han enriquecido gracias a usted.

- Le vuelvo a preguntar ¿ Y eso acaso es reprochable? Yo Doña Coima, no soy responsable de los necios escrúpulos de quienes pretenden ignorarme y prescinden del provechoso alcance de mis mediaciones y habilidades...

- Pero muchas veces merced a Usted, S.A.R. Doña Coima y a sus intervenciones se cometen despojos y usurpaciones contra pueblos, naciones, personas o instituciones...

- Sres. Periodistas; ya no sé como explicarles, ustedes continúan sin entender: - Los alcances o resultados de quienes usan de mis servicios, son completamente independientes de mis mediaciones, yo sólo abro puertas, otorgo riquezas, acallo voces, soborno conciencias, compro conductas, permuto sentencias. ¡Pero yo no soy inicua! Apenas soy un instrumento de uso habitual y cotidiano, sin ideologías y sin fronteras, soy un espíritu universal y políticamente imparcial. - Soy del norte y del sur, de la izquierda y de la derecha, del este y del oeste. - Estoy donde me reclamen, sin reparos o sentimentalismos; porqué esos atributos o cualidades, son puritanismos, mojigaterías o hipocresías, netamente terrenales o humanas y yo soy de origen, supremo y eterno. - ¡Yo soy apenas Doña Coima S.A. y nada más!

- ¿ Que nos podría decir de la Playa de Contenedores, S.A. Doña Coima?

- ¡POR LAS BARBAS DE ZEUS!- Yo no conozco esa playa, mi playa preferida es La Brava, aquí veraneo y hago contactos al más alto nivel. Además, queridos periodistas mi reserva profesional me impide poder complacerlos o contestarles. Verdaderamente lamento no poder satisfacerlos. Pero parte de mi acreditado prestigio se basa justamente en no revelar la identidad de la vasta feligresía que ha requerido de mis servicios y que como es lógico, gozan de mi total y absoluta discreción y reserva. - ¡Es algo así como un juramento hipocrático y un secreto de confesión juntos que jamás yo he quebrantado!.

- No queremos a abusar más de vuestra gentileza, Su Majestad Real, Doña Coima, pero para finalizar esta primera entrevista, le haremos una última pregunta ¿Qué es lo que menos y lo que más le molesta?

- No me perturba que me injurien vilmente, como suelen hacerlo, pero lo que sí me irrita; es que mis más fieles y mis más devotos feligreses y beneficiarios, me nombren con un alias que me desagrada; me llaman comisión y yo soy Doña Coima S.A. y estoy muy orgullosa de mi nombre, de mi augusta misión, de las mercedes que presto, que he prestado y seguiré prestando a buena parte de la humanidad.

- También me molesta, que mis consecuentes feligreses me utilicen en las sombras, sin testigos, ni espectadores. Me desagrada ser ignorada y pasar casi siempre inadvertida. Me encantaría ser reconocida por los infinitos beneficios, privilegios, prerrogativas y favores que he prestado y como recién dije y también reitero, seguiré prestando a buena parte de la humanidad.

- Pero lamentablemente para mí prestigio y mí celebridad, quienes principalmente requieren de mis buenos oficios, son quienes más se ocupan de ocultarme y ello es injusto y desleal, pues yo he colmado cuantiosamente sus más grandes afanes.

- ¡No es tan así, a veces hasta la graban!

- Excepcionalmente, mis clientes me otorgan un mínimo de la trascendencia que merezco, pero como ya le reiteré; ello fue solamente es una situación imprevista, excepcional y de inusual cortesía, pues en el 99 por mil de mis mediaciones pasan inadvertidas, pues mis más perseverantes adeptos, ingrata y constantemente me ocultan.

–Entonces siempre usted está detrás de ellos.

- Vuelve a equivocarse Sr. Periodista Doña Coima S.A. siempre está delante de ellos, aun que no me vean.

- Perdón Su Majestad, ya que casi la invoca, antes de retirarse, que nos puede decir de su prima, Su Alteza Real La Gran Trasparencia.

- Ahora precisamente Trasparencia, está gozando de unas merecidas y luengas vacaciones en el Olimpo.

- Muchas gracias por sus exclusivas declaraciones para Resumen Fernandino, Doña Coima y será hasta una próxima oportunidad.

- Señores Periodistas; no puedo ser indiferente, ni desagradecida con ustedes que han que me han brindado la maravillosa oportunidad de poder expresarme públicamente, por lo cual antes de despedirme quiero darles mi palabra de honor, de que siempre estaré dispuesta a interceder, con todos los medios a mi alcance, por vuestras mayores y más grandes ambiciones o esperanzas.

Terminada la conferencia de prensa, la famosísima Diosa, reingresó a su residencia y después de hacerse cubrir con un protector solar, cruzó a La Brava y se tendió a tomar sol, mientras sus palabras eran retransmitidas por todos los medios y a todos los idiomas.

Increíblemente, ni por ser una insólita exclusividad, alcanzaron la notoriedad, ni la repercusión que la prensa pensó lograr en un primer momento.

Ello, no deterioró el poder de convocatoria de su Excelencia Doña Coima, quién continuó tostándose junto lo más exquisito de nuestra veraniega comunidad internacional.

P. D. - S.A. Significa: Su Alteza

Leonardo Maza Alarcón


CUENTO PREMIADO 
EN EL CONCURSO DE LA SHELL.

PROFUGO POR UN RATO

Por Fabrizzio Cunietti

Como todos los pueblos, los carolinos sufrimos un progresivo desvanecimiento de nuestro pasado.

Las leyendas, cuentos y anécdotas que se trasmiten de generación a generación, generalmente se modifican, se olvidan o se adornan...

Llegar a una versión veraz de acontecimientos de la primera mitad del siglo pasado, exige una verdadera tarea de investigación hacia atrás, que implica escudriñar hacia un tiempo del que quedan pocos testigos...

Indagar en las memorias de quienes vivieron esa época, es algo que provoca placer, es ver surgir un manantial de detalles que desconocíamos, hasta llenar nuestros oídos con sus recuerdos.

Son voces roncas que arrastran el peso de los años, gracias a ellas llegamos a palpar la presencia de cosas idas y entonces, el pasado reaparece con nitidez ante nosotros y caminando por senderos semiolvidados; logramos recrear a un San Carlos perfumado de jazmines y madreselvas, trote de caballos y verduleros declarando la calidad de su mercadería.

¡Estamos pues, incorporados al pasado!....

En el 781 de la calle 18 de julio, casi frente al predio del Colegio de Hermanas, existió un prestigioso comercio recordado como la Joyería ITURRÍA.

En ella, sobresalientes artesanos de la joyería realizaban las más exquisitas y exclusivas alhajas, engarces o bordaduras de oro y plata, tallados y filigranas de primorosa manualidad, comparables a los mejores del mundo, algunas de las cuales aún conservan antiguas familias carolinas. Los artesanos que realizaban los rebuscados caprichos de su selecta clientela; eran vascos de origen y llegaron a San Carlos desde la ciudad de Pando.

Los Iturría instalaron una joyería que por la excelencia de sus creaciones, recibía pedidos aun desde Montevideo, donde existían numerosos artífices en el renglón de la orfebrería del oro y la plata.

Uno de los hijos de la familia Iturría, llamado Sesagues, nació accidentalmente en Pan de Azúcar en el año 1879, mientras sus padres se dirigían para establecerse en San Carlos. Este resultó ser fue un excelente orfebre y relojero, además de ser un respetado ciudadano conocido por el sobrenombre de “Cerucho” (VER FOTO).

Este era un hombre bohemio, reconocido como un extraordinario jugador de billar, al que llamaban, el “Rey de la Carambola”.

Cuándo se acercaba a un bar, los parroquianos le preguntaban si venía a jugar al billar, a lo que Cerucho siempre contestaba de la misma forma. -¿“ Y si hay con quién?”

Y si conseguía contrincante, todos rodeaban la mesa de billar y contemplaban maravillados los increíbles rebotes el juego.

Cerucho también era un amante de las cartas, donde tenía una increíble suerte y por supuesto, gustaba de la grapa, la cerveza y el cigarro.

Se comenta que cuando mayor era su curda, más suerte tenía con la baraja y fue justamente por esta afición que un día fue arrestado.

Corría la década de 1940, Don Gregorio Quintana Miguez desempeñaba el cargo de Comisario de nuestra ciudad, cuándo el gobierno nacional resolvió perseguir con mayor severidad el juego clandestino, Cerucho es detenido, mientras sé encontraba en una timba que funcionaba en la calle Ramírez.

Como Cerucho no era una persona peligrosa y era un hombre respetado y sin antecedentes no fue recluido en un calabozo y lo dejaron suelto en las dependencias de la comisaría, hasta que llegara el día de llevarlo a Maldonado para que el Juez lo enjuiciase.

Su detención se produjo conjuntamente en medio de la celebración del Carnaval.

Y en la noche en que el desfile de comparsas, bandas y carros alegóricos hacían sus piruetas por pleno 18 de Julio, y mientras una de las murgas desfilaba cantando una vieja y muy popular canción de esos años, fragmentos de la cual aun se recuerdan gracias a que Cerucho la inmortalizó en la memoria de nuestro pueblo.

La comparsa cantaba “ Se va el Caimán, va el Caimán, se va pa´ la barranquilla”... y mientras toda la policía observaba el bullicioso desfile desde la puerta ochavada de la comisaría; Cerucho que escapó por la entrada de 18 de Julio y se camufló entre la gente cantando él también, se va el Caimán, se va el Caimán y se va Cerucho por el zaguán”.

Cerucho de inmediato se refugió una cuadra de la comisaría en casa de un amigo ( la Confitería Urbín) y Don David Urbín sin perder tiempo mandó llamar al hijo de Cerucho que vivía en la calle Treinta y Tres, 720 (“dónde hoy abre sus puertas la Barraca Castilla)” y a otro comerciante, muy amigo de él, que vivía de paso.

Luego entre los tres, lo convencieron de que no podía andar de matrero y lo acompañaron de regreso a la comisaría.

Llegaron en el momento preciso, en que Don Gregorio Quintana Miguez, acompañado de su enorme y legendario perro Goliat, paseaba por la vereda su irritación por la incomprensible fuga de Cerucho y cuando ya lo había mandado a arrestar nuevamente...

Días más tarde Cerucho fue conducido a Maldonado donde después de ser procesado cumplió una condena de un mes.

A poco de estar en la cárcel, ya ninguno de los otros reclusos se animaban a jugar una partida de cartas con él, pues en pocos días habían aprendido que a Cerucho la baraja siempre lo subvencionaba...

Sesagues Doroteo Iturria Etchechury, que era su nombre completo, vivió en la calle 18 de Julio, casi Soler donde funcionara la primera Sala de Auxilios de San Carlos, en cuya entrada luce el número 863 y 865 que entonces era una sola edificación. La fachada de la que fuera su casa aún se conserva sin modificaciones.

Cerucho falleció a la edad de 88 años y cómo para quedar en nuestra historia, su entierro fue el primero que realizó la Empresa Abatte en el año 1967, cuando en la calle Curbelo 825 casi Treinta y Tres, se estableció en nuestra ciudad.

Los restos de Cerucho, descansan junto a los de sus familiares en el nicho 149 de nuestra necrópolis, mientras los amigos que aún le sobreviven piensan que Cerucho continúa jugando al billar, pero ahora con las estrellas...

CONSIDERACIONES REALIZADAS
EN NUESTRO TALLER

El cuento es un relato verídico comprobable, sin especulaciones, conciso y claro. Reúne todas las condiciones de carolinidad necesarias, detalles precisos, fechas y direcciones exactas y probadas en los registros, nombres y apellidos correctos y hasta el número de nicho donde descansan los restos de protagonista.

 

 

 
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